Los teléfonos móviles montan cámaras capaces de sorprender y maravillar incluso a los fotógrafos más reputados. La industria ha dado pasos de gigante cada año hasta alcanzar un óptimo nivel entre calidad de imagen, portabilidad y sencillez de uso. Un equilibrio que ni siquiera las cámaras compactas alcanzaron en su día.

Pero, a pesar del gran avance y de las múltiples posibilidades que ofrecen a día de hoy, son muchos los que siguen sin saber cómo sacar el máximo partido a la cámara de su smartphone. Se limitan a pulsar el obturador y dejar que el modo automático haga magia. Y eso está bien, sin duda. Pero, para conseguir siempre la foto perfecta, hay una serie de trucos extra que son muy recomendables seguir:

  • Regla de los tercios. Traza virtualmente tres líneas verticales y tres horizontales equidistantes que formen nueve cuadrados iguales sobre la imagen. Los puntos más importantes de la escena deben coincidir con las intersecciones de estas líneas. A eso se le llama “regla de los tercios”, y es una de las reglas fotográficas más básicas. Para ayudarnos, basta con activar la cuadrícula en aquellas aplicaciones que lo soporte y procurar que cualquier objeto protagonista coincida con las intersecciones. Así se obtiene un mejor encuadre.
  • Editores fotográficos. En Android hay infinidad de editores fotográficos, pero dos destacan por encima del resto: Snapseed y VSCO. El primero es más avanzado y ofrece herramientas de edición selectiva, muy útil cuando quieres alterar única y exclusivamente una zona determinada de la fotografía. El segundo ofrece infinidad de filtros y una increíble comunidad en la que compartir tus creaciones.
  • Limpia la lente. Parece obvio, pero la diferencia entre una lente limpia y una lente sucia puede ser determinante. Y las lentes de los smartphones, dada su exposición, se ensucian con mayor frecuencia de lo deseable. Por lo tanto, antes de tomar una fotografía, mejor limpiar rápidamente la lente posterior.
  • Afterfocus. Para obtener un efecto bokeh que aumente la sensación de profundidad de campo, las cámaras profesionales se apoyan en las aperturas de sus lentes. En los smartphones, ese efecto es más complejo, pero gracias a aplicaciones como Afterfocus se puede emular fácilmente. Esta app permite seleccionar el nivel de desenfoque de cada zona de una imagen. De esta forma, si haces un retrato, el fondo estará completamente desenfocado y el sujeto perfectamente nítido.
  • Busca estabilidad. Especialmente de noche. Cada vez son más los teléfonos móviles con sistemas de estabilización óptica y digital; pero si consigues un buen punto de apoyo (ya sea un trípode o una silla), los resultados pueden mejorar. La fotografía resultará menos agitada y podrás jugar más con los tiempos de exposición.
  • Usa el botón físico para tomar captura. En la línea de lo anterior: utilizar el botón de volumen para realizar la fotografía ayuda a mantener la estabilidad en todo momento.
  • Usa el HDR. Para escenas complicadas en las que el rango dinámico lo es todo, el modo HDR (high dynamic range) lo es todo. Ilumina las zonas oscuras sin que las zonas más claras queden sobreexpuestas. Imprescindible.
  • Escoge la hora del día óptima. Aunque no siempre se puede controlar, la hora del día a la que se realiza la captura es fundamental. Los días nublados, los atardeceres y los amaneceres son momentos clave. ¿Por qué? Resumidamente, hay luz ambiental, neutra y no incide de forma directa sobre el sujeto que queremos fotografiar —evitando reflejos o rayos de luz indeseados—. La web “Golden Hour” puede ser de gran utilidad para esto.
  • Evita el flash. El flash de los teléfonos móviles resulta de gran ayuda para fotografía nocturna, pero siempre que puedas evitarlo, mejor. Siempre alteran las imágenes y les resta naturalidad.