Por muy buena que sea la cámara de nuestro móvil, nunca está de más un poquito de edición: retocar los ojos rojos, mejorar el contraste, aplicar filtros… Una de las mejores apps para conseguirlo es Snapseed. Y lo es por cuatro razones: se descarga gratis, su uso es muy sencillo, permite ajustar cada uno de los parámetros de forma individual y también delimitar el área de la fotografía en la que se aplican los cambios.

Todo es fácil con Snapseed

Para ver todas las opciones de ajuste es indispensable cargar la foto que queremos mejorar. A partir de ese momento, en la parte superior de la pantalla se puede abrir la biblioteca para elegir una nueva imagen, ver el historial de los cambios (y deshacerlos o recuperar el original), o consultar tutoriales y algunos ajustes que tienen que ver con el lugar donde se guardan las imágenes o su formato. En la parte inferior, por otro lado, tenemos acceso directo a los filtros (que llaman diseños), a todas las herramientas de edición y a las opciones para guardar y exportar las creaciones.

Muchos ajustes 

La app es bastante inteligente, y lo primero (y más fácil) es utilizar su herramienta de ajuste automático, que mejora la foto según los defectos que detecta. Esta función, escondida dentro de ‘Herramientas>Mejorar foto’, es bastante básica. Aun así, en muchos casos logra que la calidad de la imagen mejore bastante y, además, nos da pistas sobre qué valores estaban mal en el original para que sigamos optimizándola manualmente.

En este punto, es posible regular el brillo, el contraste, la saturación, el ambiente, las sombras o la calidez de cada captura y añadir efectos como el grano (como el que aparecía cuando usábamos carretes), toques vintage o desenfocar algunas zonas. Este último es el que tenemos que elegir para dar a nuestras fotografías el popular efecto bokeh: mantener enfocada a la persona o al objeto que hay en primer plano, mientras el fondo se queda desenfocado. La peculiaridad de Snapseed es que nos deja elegir el punto de enfoque. ¡Mola!

Mi truco favorito en Snapseed: edición por zonas

Pero vayamos a mi truco favorito: editar las fotos por zonas. Para ello, tenemos que elegir la herramienta ‘Selectivo’, creada precisamente para seleccionar una parte de la imagen y aplicar un filtro sólo a esa área, o hacer ajustes específicos. Esto sirve si una parte se ha quedado demasiado oscura y queremos igualarla con el resto, por ejemplo. Pero también para creaciones en blanco y negro en las que uno de los elementos se mantiene en color. Imaginad un retrato en primer plano de una chica en el que toda la foto está en escala de grises menos los labios, ¡pintados de rojo!

Lo dicho; Snapseed ofrece un montón de opciones de edición —muchas incluso más propias de programas profesionales como Photoshop— y estas son una parte muy pequeña de ellas. Sólo hace falta dedicarle un ratito a explorar las distintas opciones y ¡seguir tu instinto!