En BQ nos tomamos muy en serio la seguridad de nuestros dispositivos y, por tanto, de nuestros clientes. Para ello, aplicamos estrictas medidas que van desde seleccionar sólo modelos de batería que hayan superado rigurosos procesos de homologación a incorporar múltiples mecanismos a nivel de software y hardware en los terminales, pasando por supervisar in situ su proceso de fabricación, entre otros.

Homologación y cumplimiento de la normativa

En BQ sólo seleccionamos modelos de batería que haya seguido un estricto proceso de homologación conforme a las directivas 2006/66/EC y 2013/56/EU, a la norma de seguridad IEC 62133 y a la de transporte UN.38.3. Además, las sometemos a un exhaustivo proceso de validación interno en el que se prueban los ciclos de carga y descarga del terminal así como los de temperatura para garantizar su perfecto funcionamiento antes de salir al mercado.

Todos los materiales utilizados en las envolventes mecánicas (interiores y exteriores) de nuestros dispositivos cumplen con la normativa UL 94 V-1 y atienden a los requisitos de seguridad de la norma IEC 60950-1, en cuyo apartado 7.1 se establece el grado de inflamabilidad de cada uno de los componentes para reducir el riesgo de ignición y propagación del fuego.

Varios niveles de protección

Electrónica

Todas nuestras baterías incluyen componentes electrónicos de seguridad que previenen posibles fallos de sobretensión, sobrecorriente, sobrecarga y sobredescarga. Estos se encuentran en la PCB interna y se encargan de mantener la seguridad no sólo cuando el dispositivo está en uso, sino también cuando las baterías se almacenan antes de incluirlas en el terminal, cuando son utilizadas en uno de nuestros servicios técnicos o cuando son desechadas y entregadas en los puntos de recogida de residuos electrónicos.

Circuito de carga

El circuito de carga controla todos los parámetros descritos en el proceso de carga. En nuestros dispositivos se sigue, entre otras, la norma JEITA (el estándar de referencia para el uso seguro de baterías LiPo), estableciendo diferentes niveles de corriente de carga y tensión máxima de la batería según la temperatura de trabajo en cada momento.

normativa-baterias-BQ

 

Además de controlar el proceso de carga, nuestros móviles también supervisan la calidad con la que los cargadores entregan la energía. En general, a medida que se demanda más corriente a un cargador, este reduce la tensión de salida haciendo que, en ocasiones, caiga lejos de los 5V mínimos definidos en el estándar de USB. Nuestros circuitos de carga monitorizan esta dinámica para prever cuándo puede llegar a fallar el cargador y dejar de demandar corriente para minimizar el riesgo de que ocurra.

Software

El software de alto nivel incluye sus propios mecanismos de supervisión, que tienen en cuenta complejas combinaciones de parámetros de temperatura y corrientes de carga/descarga de la batería para “decidir” reducir los parámetros de carga o incluso apagar el terminal si fuera necesario.

Supervisión del proceso de fabricación

En BQ conocemos cada detalle de nuestros dispositivos porque no sólo los diseñamos y desarrollamos, también estamos presentes en las fábricas donde se producen todos los componentes que incluyen. Nuestro objetivo: conocer los parámetros de fabricación y realizar auditorías de calidad teniendo en cuenta elementos clave como la densidad energética.

Nuestras baterías se fabrican en ambientes limpios, lo que se conoce por “sala blanca”, para impedir que exista ninguna impureza entre las láminas del ánodo y el cátodo y prevenir potenciales cortocircuitos internos en la celda. Este es uno de los puntos clave de la auditoría que realizamos a todos nuestros fabricantes de celdas, como es el caso de ATL para Aquaris X2.

Posibles motivos por los que puede arder un móvil

La probabilidad de que una batería arda es residual (menos del 0,001%) pero existen casos en todas las marcas. Solamente hay que hacer una pequeña búsqueda en internet para encontrar diferentes casos (Samsung, LG, Huawei, Apple, fitbit, Motorola, Xiaomi…) así como numerosos artículos que explican los motivos de este fenómeno  (art1, art2, art3…).

Lo que no se suele abordar es que los casos se producen casi en su totalidad por:

1. Fallo producido por alguna acción involuntaria (e incluso inadvertida) del usuario o de un tercero

Algunos ejemplos son golpear el dispositivo, exponerlo a altas temperaturas o cargarlo de forma incorrecta con cualquier cable o cargador independientemente de su amperaje, por ejemplo, entre otros). Recomendamos la lectura de este artículo sobre cómo cuidar la batería.

2. Fallo producido por la manipulación del dispositivo

  • Reparación en servicio técnico no oficial
  • Autoreparación o cambio de piezas por parte del usuario
  • Error en la reparación en un servicio técnico oficial (ejemplo: un tornillo suelto puede perforar la batería)

Con cualquier reparación realizada fuera de un servicio técnico oficial carece de la cualificación necesaria y el usuario se arriesga al uso de material NO oficial. (Más sobre la importancia de reparar siempre en servicios oficiales, aquí)

Relacionado con este punto, está el riesgo de las baterías falsas. En BQ tenemos constancia de que hay servicios técnicos no oficiales empleando estos componentes en sus reparaciones, así como tiendas online comercializándolos. Una búsqueda rápida permite encontrar varios ejemplos (ej1, ej2, ej3, ej4, ej5…).

El uso de componentes falsos compromete la seguridad e integridad física de los usuarios y representa una amenaza que nos tomamos muy en serio. Por eso, aunque no podemos hacernos responsables de los incidentes que se produzcan como resultado de su uso, iniciaremos acciones judiciales contra quienes los comercialicen o empleen como piezas de reparación. En este artículo abordamos más en profundidad los peligros del uso de componentes falsos.

Un ejemplo: en el caso de la foto, se puede apreciar que los espadines de ánodo y cátodo de la celda falsa salen en posiciones diferentes al de la original. Además, la circuitería de protección, que garantiza la seguridad ante ciertos usos, también difiere.

bateria original y falsa de un BQ AquarisA la izquierda batería original de Aquaris M5 y a la derecha la falsificación

Las consecuencias de utilizar la celda falsificada pueden ir desde fallos con los niveles de carga o duración de la batería a casos extremos (pero posibles) en los que la celda puede llegar a combustionar o explotar. Al desconocer cómo responde la falsa a los procesos de carga/descarga o sus rangos seguros de funcionamiento, no podemos garantizar que cumplan con las normativas vigentes ni con nuestros requisitos de fiabilidad y seguridad.

Otro ejemplo: la batería de la siguiente imagen indica que su tensión máxima es de 4.2V, mientras que la original es de 4.4V. Esto puede derivar en sobretensión y/o sobrecarga, que, de producirse, pueden acabar en hinchamiento o combustión.

bateria falsa de Aquaris BQ

3. Manipulación voluntaria para cobrar un seguro u obtener un terminal nuevo

Paralelo al aumento de los robos simulados (como denuncia este Tweet de la policía), en la industria del móvil también se está produciendo un incremento de las manipulaciones de los dispositivos para obtener uno nuevo. En estos casos, el usuario suele negarse a enviarlo para su peritaje y amenaza con hacerlo público por diversos medios como método de coacción.

En BQ disponemos de mecanismos y controles para facilitar la detección de este tipo de comportamientos, reservándonos el derecho a iniciar acciones penales contra quien trate de cometer un hecho delictivo haciendo pasar un dispositivo manipulado por otro con un supuesto problema de combustión con la intención de obtener una contraprestación.

Por estos motivos, es clave la colaboración de los usuarios facilitando el terminal para hacer un diagnóstico y colaborar en la investigación para evitar fraudes de terceras empresas que pueden dañar tanto la integridad del usuario como la de nuestra marca.