Con maravillosas series como Black mirroro la novísima Maniac, estrenada recientemente en Netflix, es normal que te vengan algunas dudas sobre los beneficios de la tecnología y lo que nos depara el futuro si se nos va de las manos. Tampoco ayudan películas algo más antiguas pero no por ello menos visionarias como Blade Runnero 2001: odisea en el espacio que nos presentan un porvenir oscuro en el que las máquinas se rebelan contra su creador, el ser humano, y le hacen la vida, digamos, complicada.

Por suerte, y a pesar de que no todas sus aplicaciones puedan ser beneficiosas, la tecnología sigue avanzando y los investigadores no paran de buscar modos en los que la tecnología nos sea útil para un presente y, sobre todo, un futuro mejores.

Os dejamos con cinco proyectos tecnológicos que, creemos, os alegrarán el día:

C the Signs

Como bien dice Anna Bawden en este artículo publicado en el diario inglés The Guardian: la tecnología puede no sólo mejorar nuestras vidas, si no salvarlas. El año pasado, la periodista participó como jurado en los galardones AbilityNet Tech4Good que premian a las personas y organizaciones que utilizan la tecnología a favor de los demás.

Uno de los premiados de 2017 fue el proyecto “C the Signs”, cuyo objetivo es mejorar el diagnóstico precoz del cáncer. Esta app, también disponible en internet, permite a los médicos generalistas inserir los síntomas de un paciente y obtener como resultado los tests y prescripciones que tiene que recetar al paciente. Esta función es de gran ayuda para los médicos ya que en muchos casos un diagnóstico puede no ser acertado por falta de tiempo, de una segunda opinión o de los instrumentos necesarios para el mismo.

Be my eyes

También premiado con uno de los galardones de AbilityNet Tech4Good pero en la convocatoria de este año 2018 ha sido Be my eyes, una app gratuita cuyo objetivo es ayudar a las personas invidentes a “ver”. El funcionamiento es muy sencillo: cuando el usuario invidente o hipovidente lo necesita puede hacer una videollamada a través de la aplicación a uno de los voluntarios (todos videntes) que le ayudará a ver lo que él no ve. Por ejemplo, el tiempo que va a tardar el próximo autobús en llegar a la parada o la fecha de caducidad de la comida que tiene en el frigorífico.

Con más de 82.115 usuarios y más de 1.389.000 voluntarios, esta app está ayudando en más de 150 países a las personas invidentes o con visión disminuida a ser más independientes cada día.

La historia de su fundador y del nacimiento de la idea valen la pena:

Precious Plastic

Porque nuestra salud también depende del ambiente que nos rodea y porque mundo sólo hay uno y hay que cuidarlo, el diseñador holandés Dave Hakkens ideó en 2013 una máquina para reciclar plástico en casa. Bueno, una no, en total son cuatro máquinas diferentes enfocadas a la extrusión, inyección, compresión y trituración de plástico. Lo mejor de todo es que con el plástico reciclado podemos crear nuevos objetos que nos resultarán útiles en nuestra vida cotidiana.

El aspecto más innovador de Precious Plastic es, sin duda, su carácter auténticamente democrático. Todo, ya sean los conocimientos, como las herramientas, como las técnicas son librementes compartidas en la web. Las máquinas para reciclar puedes comprarlas en su web o puedes hacerlas tú mismo, ya que hay tutoriales, como el que te dejamos a continuación, en el que te enseñan a construirla paso a paso. Tienes que ser mañoso y tener un taller donde hacerlo (o una habitación muy grande preparada para soldar) pero si lo consigues puedes incluso sacarle partido más allá del puro reciclaje.

Después de unos años el proyecto ha crecido y ahora Hakkens y sus colaboradores te dan ideas e instrumentos para empezar tu propio negocio con el plástico reciclado.

Puede que los que vivimos en grandes ciudades o la gente joven de hoy, siempre más propensa a alejarse del campo y vivir en centros urbanos, no nos demos cuenta, pero la innovación también existe en las actividades rurales. Gracias a la tecnología, los agricultores, a pesar de seguir teniendo jornadas de muchas horas y muy pocas vacaciones, han conseguido aligerar su trabajo considerablemente y optimizar su producción. Dos ejemplos son:

Proyecto Gaia de BQ 

En agricultura, la lluvia, el viento, una bajada repentina de temperatura o un fallo en la maquinaria son solo algunos de los contratiempos que pueden mermar una cosecha. Conocer estos elementos de forma precisa y metódica conllevaría un enorme ahorro de tiempo y recursos para los agricultores. Por ejemplo, detectar una fuga en el sistema de riego a tiempo o conocer de antemano la temperatura óptima para el crecimiento de una plantación supone una enorme ventaja competitiva.  En BQ estamos desarrollando sistemas a medida para mejorar la productividad de los cultivos junto a los agentes del sector que trabajan directamente con los agricultores.

Small Robot Company

Small Robot Company es una compañía formada por agricultores que nace de una pregunta tan sencilla como: ¿qué pasaría si no usáramos el tractor para todos los trabajos del campo? ¿Y si utilizásemos muchos robots pequeños en su lugar? ¿Y si la agricultura también pudiese convertirse al digital? A partir de estas hipótesis, la empresa desarrolló tres modelos de pequeños robots que plantan, alimentan y desmalezan los campos de manera completamente autónoma. Gracias a estos pequeños WALL.E el uso de los productos químicos y de la maquinaria pesada se reduce considerablemente (menos 90% de sustancias químicas y menos 85% de consumo energético).

Y ahora ¿qué nos dices? ¿Te unes con nosotros al desarrollo digital para conseguir un mundo mejor?