Quizá muchos de vosotros no lo recordéis (o no utilizabais Internet allá por los 90), pero antes de que Google llegara a nuestras vidas y se convirtiera en el referente absoluto, hubo otros buscadores. Uno de los más populares para los hispanohablantes era Olé, una alternativa de origen español cuya vida fue breve, aunque fue una historia de completo éxito. ¡Llegó a conseguir 5 millones de visitas al mes! Y eso, en una época en la que todavía no se había extendido la conexión a Internet, es todo un logro. Sólo para que os hagáis una idea, cuando se lanzó Olé (1996), la Asociación de Usuarios de Internet calcula que en España había la escalofriante cifra de 100.000 ordenadores conectados. ¡Ahora un 83,4% de los hogares tiene conexión!

El origen de Olé 

Todo comenzó cuando la Fundació Catalana per la Recerca (un organismo público de la Generalitat) fichó como comercial a Pep Vallés que, tras una estancia en Estados Unidos, propuso crear un buscador similar a Yahoo!, que ya comenzaba a cosechar éxitos al otro lado del charco, que serviría para facilitar la búsqueda de contenidos en español.

Junto con José Gaspa (su jefe en aquel momento) se puso a trabajar. Y el encargo no fue fácil, ya que la indexación de todos los contenidos debía hacerse a mano. El 1 de enero de 1993 Olé —cuyo nombre hace referencia a las siglas de Ordenamientos de Links Especializados— estaba en línea. Solo tres meses después superó el millón de visitas, convirtiéndose en el referente para búsquedas online en español.

 

navegador español ole en 1996

 

Tras unos años, en noviembre de 1996 el proyecto pasó a ser por completo de Vallés y Gaspa y continuó su evolución. Así, lo mejoraron y completaron: incorporaba ahora un directorio web, chat, correo electrónico propio y un servicio de noticias, entre otros. Con estos cambios, llegó a convertirse en el tercer buscador más visitado en España sólo por detrás de Yahoo! y Altavista en 1998.

Una historia de éxito con final 

Tanto éxito atrajo las miradas de grandes empresas. En 1999 pasó a manos de Telefónica, que la convirtió en el motor de búsqueda de Terra. Comenzó el principio del fin de Olé, que se precipitó con la compra por parte de la multinacional de Lycos (el tercer portal más visitado en 1996). Olé desapareció para siempre pero su historia merece ser contada.