¿Acabas de estrenar tu nueva impresora 3D? En este artículo te recomendamos algunos cuidados básicos para mantenerla siempre a punto y evitar que se deteriore. Aun así, y más si eres un recién llegado a esta tecnología, te recomendamos que un especialista la revise y limpie a fondo de forma periódica para prevenir y detectar posibles fallos.

A diario

Cada vez que vayas a utilizarla:

  • Retira cualquier residuo del interior del hot-end y comprueba que no hay atascos (puedes recurrir a un proceso de descarga-carga del filamento para cerciorarte).
  • Revisa que los movimientos de la impresora son suaves y fluidos. Puedes hacerlo utilizando los motores o de forma manual con precaución.
  • Comprueba que los perfiles de impresión cargados en el laminador son correctos. Dedicar un minuto a seleccionar unos perfiles adecuados te ayudará a ahorrar tiempo en tus impresiones.

Cada semana

  • Limpia la superficie de impresión. Si utilizas laca, aplica agua templada a presión sobre la cama (por ejemplo, ponla bajo un grifo) y retira cualquier resto con una espátula.
  • Calibra y ajusta el offset. Recuerda que también es importante hacerlo cada vez que traslades la impresora, modifiques algún eje o desmontes el hot-end.
  • Limpia el hot-end con ayuda del cepillo de cerdas metálicas y la aguja de limpieza.

Mensualmente

Este mantenimiento previene los daños derivados del movimiento de los componentes y los cambios de temperatura:

  • Comprueba si existe alguna actualización de firmware.
  • Limpia con un trapo de microfibra las varillas lisas de los ejes X e Y.
  • Lubrica las varillas lisas y los rodamientos de valona (si los tiene) con aceite de máquina de coser.
  • Retira la grasa del husillo del eje Z con un trapo de papel y lubrícalo con grasa industrial o de litio.

Trimestralmente

Céntrate en los componentes que más desgaste sufren:

  • Limpia profundamente el extrusor (retirando el ventilador y el disipador) y elimina los restos de PLA con ayuda de un pincel.
  • Reajusta las roscas, tornillos y muelles (si los lleva) porque han podido perder el ajuste inicial debido a las vibraciones.
  • Haz una copia de seguridad y formatea la tarjeta SD.
  • Revisa el tubo PTFE cada 250 horas de impresión. Retíralo a 200ºC con ayuda de unos guantes térmicos o alicates y sustitúyelo si es necesario (sólo si es un extrusor DDG).
  • En los kits DIY, revisa las conexiones de la placa base y el cableado del extrusor (ya que están en constante movimiento durante la impresión) y comprueba la tensión de las correas de los ejes X e Y. Busca el nivel de tensión adecuado para poder transmitir el movimiento sin forzar la correa.

Otras recomendaciones

  • Mantén las bobinas en un lugar fresco y seco. En la medida de lo posible, guarda el filamento en el packaging original para que no le afecten la luz o el polvo.
  • Cuando no vayas a usar la impresora durante más de 2 días, retira el filamento y limpia el extrusor y el hot-end.
  • Si empleas laca, pulverízala con la cama fuera de la impresora para evitar que se adhiera a los elementos mecánicos.
  • Si usas filamentos composite (como madera, bronce o cobre) y no vas a estar cuando termine la impresión, utiliza un comando para mantener la temperatura de la impresora y evitar que los restos de filamento se solidifiquen.