La ciencia ficción es siempre el lienzo que dibuja el futuro. Cuando en los ochenta se veían películas como Star Wars o Regreso al futuro, los guionistas imaginaban un futuro que ya vivimos —o comenzamos a vivir—.

En 2018 podemos hablar a las máquinas, tenemos vehículos capaces de operar de forma autónoma y comienzan a inundarnos los robots de asistencia a humanos. No obstante, el ejemplo más claro de esa culminación del sueño ochenteno es la expansión y democratización de Google Assistant, un software de asistencia virtual que ya vive en todos los teléfonos móviles del mundo y que, para los que vivieron aquella lejana época ochentera, sigue pareciendo del futuro.

Google Assistant salió a la luz en mayo de 2016, durante la conferencia anual para desarrolladores que su empresa responsable, Google, organiza en California. Llegó a muy pocos teléfonos Android, con un abanico de acción relativamente limitado y en un solo idioma: el inglés.

La situación, afortunadamente, ha cambiado mucho respecto a aquel primitivo escenario que Google anunció a golpe de bombo y platillo. Google Assistant ahora es muchísimo más inteligente que antes; hace uso de nuevas y mejores tecnologías; y lo más importante de todo: es capaz de trabajar con más dispositivos e idiomas que nunca.

Google Assistant es compatible con cualquier equipo que integre Android 6.0 (o superior), lo que abarca el 55,6% de los dispositivos con Android activos en todo el mundo. Además, también es compatible con el castellano desde el último trimestre de 2017, cuando Google anunció su expansión de forma oficial a los países hispanohablantes.

Google Assistant

Para hacerlo funcionar, no obstante, Google ha optado por un proceso de expansión progresivo en el que nada pueden hacer el fabricante y el propietario del teléfono. Es el algoritmo el que, de forma aleatoria, va activando la funcionalidad en aquellos dispositivos compatibles.

Una vez activado por Google, lo único que el usuario debe hacer es actualizar todas sus aplicaciones a la última versión y mantener pulsado el botón home central para “despertarlo”. Aparecerá entonces un breve proceso de configuración et voilà!.

A partir de ese momento podrás hacer infinidad de tareas solo con tu voz. Desde anotar recordatorios hasta pedirle que te cante una canción. Algunas claves:

  • Assistant sabe cantar y contar chistes. Es tan simple como pedírselo. Y no tienen nada que ver con otros asistentes virtuales: los de Google Assistant pueden llegar a ser bastante buenos. No aporta mucho, pero se agradece la atención a este tipo de detalles menores.
  • Interconecta conceptos. Si preguntas “Quién es la esposa de Barack Obama” y después lanzas la pregunta “Cuánto mide”, Google interpreta que el sujeto de la segunda pregunta es Michelle Obama y no Barack Obama. Es decir: es capaz de interconectar conceptos y preguntas para ofrecer una experiencia mucho más natural.
  • Nutrido por el buscador. Una de las grandes ventajas que tiene Assistant es el buscador de Google que la impulsa. El asistente ofrece resultados muy precisos y completos gracias a Google.com, algo que no siempre pueden decir otros asistentes de su categoría.
  • Interactúa con aplicaciones. “Reproduce Ed Sheeran en Spotify”, “anota que compre el pan en Todoist” o “Muéstrame las fotos que hice en Sierra Nevada” son solo algunos ejemplos de lo que Google Assistant puede llegar a conseguir cuando trabaja con aplicaciones de terceros. Cualquier desarrollador que active la compatibilidad puede nutrir al Assistant con este tipo de funciones.
  • ¡Juegos! Si te aburres, puedes decirle a Assistant que te ponga algún videojuego en la pantalla. Hay títulos clásicos como el buscaminas o el trivial, y no es necesario tenerlo instalado previamente en el dispositivo. Maravilloso, ¿no?
  • Recomendaciones de sitios, direcciones y  más.  Si estás en una nueva ciudad y no sabes dónde comer, prueba a contárselo a Assistant. Te ofrecerá recomendaciones de sitios cercanos, te indicará rápidamente cómo llegar y filtrará resultados en base a tus preferencias personales (distancia, tipo de comida, etc.). Si estás en el extranjero, además, puedes pedirle que te traduzca cosas para comunicarte de una forma más veloz con algún anfitrión.
  • En constante evolución. Aunque no reciba actualizaciones de forma directa, Google Assistant está siempre en desarrollo permanente. Cada cierto tiempo se integran nuevas capacidades, el abanico de respuestas aumenta y la precisión con la que reconoce e interpreta las palabras del ser humano mejora de forma radical con el paso del tiempo.