La tecnología es un elemento imprescindible en nuestro día a día: hace nuestra vida más fácil, rompe barreras y distancias, nos mantiene conectados… En el ámbito profesional, las técnicas más disruptivas (como la impresión 3D o la robótica) están revolucionando sectores como el médico, el científico e incluso los más tradicionales como el primario o el artesanal. Ya hay investigadores que bioimprimen tejido humano, médicos que ensayan operaciones con réplicas de órganos impresas en 3D o pequeños agricultores que crean nuevos espacios de cultivo con la robótica.

La innovación nunca había avanzado tan rápido y en el futuro, que será apasionante, la tecnología tendrá un papel clave. Por eso, es imprescindible que preparemos a los niños de hoy para que se conviertan en adultos capaces de crearla y aplicarla en su vida profesional y personal. Y eso sólo es posible a través de la herramienta más poderosa que existe: la educación.

Cambiar la educación para cambiar el mundo

Los niños hoy nacen rodeados de tecnología y saben usarla desde muy pequeños: desbloquear el móvil, buscar en YouTube o hacer una foto no tiene secretos para ellos. Pero, ¿son verdaderos nativos digitales? No, porque desconocen cómo funciona realmente: para ellos, la tecnología sigue siendo una suerte de mecanismo de acción-reacción que funciona pulsando un botón. Igual que nosotros a su edad, los más pequeños se están perdiendo su verdadero potencial, que es pasar de ser usuarios a creadores con ella. Y ese es, precisamente, el objetivo de BQ Educación, nuestra división educativa.

Una de las claves está en llevar a las aulas el enfoque STEAM y las tecnologías creativas (impresión 3D, robótica y programación). El objetivo no es recoger estas tecnologías en una sola asignatura, sino convertirlas en herramientas transversales en el proceso de enseñanza de cualquier materia. ¿Te imaginas aprender geometría con impresión 3D o recrear fenómenos naturales con robots? ¿Y crear obras de arte con componentes electrónicos?

Este tipo de aprendizaje, además de enseñarles conocimientos técnicos, potencia su tecnoptimismo, su creatividad y habilidades como el pensamiento computacional o el trabajo en equipo, claves en el desarrollo personal. El impacto en su futuro laboral también será enorme, porque el 65%* de los niños de primaria tendrá empleos que aún no existen y que no estarán relacionados con las industrias actuales.

Lo que se ve se recuerda, lo que se hace se aprende

En BQ ponemos nuestro granito de arena con BQ Educación, que lleva este planteamiento al sistema educativo español y que busca transmitir nuestro conocimiento tecnológico a la sociedad. Nuestra división educativa lleva trabajando desde 2013 con varios ejes de acción:

Herramientas: los niños deben aprender con tecnología real adaptada a su edad. Para ello, desarrollamos Bitbloq (la herramienta de programación de robótica más usada en los centros españoles) y diferentes productos de robótica para su uso en el aula y fuera de ella.

Contenidos: colaboramos con instituciones, centros y empresas del sector desarrollando contenidos educativos sobre tecnología. Un ejemplo es la asignatura de Tecnología, Programación y Robótica, obligatoria en la Comunidad de Madrid.

Formación: las aulas están dejando de ser clases magistrales unidireccionales y pasando a ser espacios donde los alumnos aprenden guiados por sus maestros. Los profesores serán el principal motor de cambio del sistema educativo español y, por ello, es imprescindible involucrarlos y prepararlos para su nuevo papel. En nuestro plan de formación a docentes, ya han participado más de 2.000 profesores de toda España.

Actividades para niños: son la quintaesencia de nuestra filosofía educativa. Las más representativas son los Campus BQ y los Clubs Maker, en los que los más pequeños exploran los conocimientos STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés) desde una perspectiva artística y práctica.

El proyecto más reciente de BQ Educación es bMaker, una plataforma interactiva para aprender robótica y programación en el aula que hemos desarrollado junto a la editorial Macmillan. bMaker sustituye el aprendizaje tradicional por uno totalmente interactivo en el que los más jóvenes exploran estas materias a través de contenidos online y kits de robótica de forma práctica, activa y creativa.

Como empresa tecnológica, la educación es más que nuestra RSC, porque lo que está en juego es el futuro de nuestra sociedad.

“La educación es el mayor recurso para construir el futuro. Incorporando las nuevas tecnologías y metodologías en las aulas conseguiremos que nuestro país desarrolle un tejido científico, empresarial e industrial que nos permita ser un país innovador y fabricante y no sólo consumidor”. 

Alberto Valero, Director de BQ Educación.

*Informe del Foro Económico Mundial.