Desde la exploración submarina hasta la lectura digital, te contamos algunos de los inventos españoles que han dejado huella en la historia.

Quizás te suene que un español inventó la fregona o el Chupa Chups. O a lo mejor has escuchado que este país también dio lugar a invenciones como el futbolín o el chocolate caliente. Y en todos los casos estarías en lo cierto.

Existe una larga lista de inventos surgidos de algunas de las mentes más creativas e ingeniosas del país. Pero hoy nos centramos solo en los inventos de base tecnológica, made in Spain, que han tenido un mayor impacto en la sociedad:

  • La enciclopedia mecánica: precursor del ebook

En 1895 nació en Villamanín, León, una visionaria mujer que predijo profundos cambios en el mundo de la educación y la lectura digital. Su papel, sin embargo, pasó durante años desapercibido en la historia de los grandes inventos. Se trata de Ángela Ruiz Robles, la inventora de la enciclopedia mecánica, considerada un precursor del libro electrónico. Este artilugio interactivo, diseñado en 1949, permitía crear palabras, frases y textos en distintos idiomas, así como dibujos y otras tareas educativas gracias a su sistema de bobinas automáticas, resortes, aire comprimido, circuitos eléctricos y luces.

Enciclopedia mecánica

  • El Submarino

El ingeniero español Narciso Monturiol fue el primero en plantear la idea de un barco capaz de sumergirse en las profundidades marinas. Puso a prueba su primer prototipo, el Ictíneo I, en 1859. Aunque su objetivo no era otro que ofrecer un medio seguro para la pesca de coral. Más tarde, en 1885, el también español Isaac Peral diseñó el primer modelo de submarino de propulsión eléctrica. Esta vez sí, ideado para la defensa militar de las costas.

Submarino Ictíneo I

  •  El teleférico

El prolífico inventor español Leonardo Torres Quevedo (al que mencionaremos más de una vez) fue el creador del primer transportador de plano inclinado para pasajeros del mundo. El primero se construyó en San Sebastián en 1907 para transportar a la clase alta de la ciudad a la cima del monte Ullía. El aparato fue el precedente del Niágara Spanish Aerocar, teleférico situado en las cataratas del Niáraga en Ontario, Canadá, que también fue obra suya y que sigue hoy en funcionamiento.

  • El traje espacial presurizado

El ingeniero militar Emilio Herrera diseñó en 1935 la primera escafandra astronáutica pensada para ser usada en un vuelo estratosférico en globo aerostático. Estaba compuesto por una funda hermética reforzada con un armazón metálico e incluía un sistema de respiración antivapor, termómetros, barómetro y un micrófono. Su diseño inspiró los posteriores trajes espaciales desarrollados por la NASA.

Ttraje de buzo

  •  El ajedrecista, precursor de los videojuegos

Otra de las invenciones de Leonardo Torres Quevedo fue El Ajedrecista (1912), una máquina autómata considerada el primer juego computerizado de la historia. Consistía en un tablero de ajedrez mecanizado con electroimanes que, de manera automática, era capaz de ganar una partida dando jaque mate al rey del contrincante humano con el rey y la torre.

  • El autogiro, precursor del helicóptero

A caballo entre el avión y el helicóptero, el Autogiro es una aeronave con alas laterales y con hélice en la parte superior inventada en 1923 por el ingeniero español Juan de la Cierva. Su primer vuelo exitoso se realizó entre los aeródromos de Cuatro Vientos y Getafe en 1924.

Autogiro

  • El puntero proyectable

“Bien conocidas son las dificultades con las que tropieza un profesor para ilustrar su discurso, valiéndose de proyecciones luminosas”, así explicaba el inventor Leonardo Torres Quevedo la utilidad de otro de sus inventos más extendidos: el puntero proyectable, precursor del puntero láser. El inventor creó un sistema articulado con el que se podía desplazar un punto a lo largo de una placa de proyección para resaltar las zonas de interés en una presentación. Marcó así un antes y un después en las presentaciones públicas de la historia.

  • Telekino, el primer mando a distancia

De nuevo Leonardo Torres Quevedo fue el responsable de diseñar un objeto que forma parte de nuestras vidas cotidianas y del mundo de la ingeniería: el control remoto. Realizó la primera demostración exitosa de prototipo en 1905 controlando un bote desde el puerto de Bilbao. Se trataba de un sistema autómata capaz de ejecutar órdenes transmitidas a través de señales de radio para controlar un sistema electromecánico. Su nombre era Telekino (movimiento a distancia), y a pesar de su éxito y carácter revolucionario, el proyecto fue abandonado por falta de financiación.

Telekino