Decía Jane Goodall que la tecnología por sí sola no basta: también tenemos que poner el corazón. Y eso es lo que hace la Unidad de Terapia Ocupacional del Hospital Nacional de Parapléjicos, que está introduciendo y experimentando con la impresión 3D para diseñar y crear productos que mejoren la independencia, la ergonomía y la accesibilidad al entorno de personas con problemas de movilidad.

Su objetivo es doble: por un lado, sustituir piezas que hasta ahora se hacían con otros materiales perecederos y, por otro, diseñar y crear nuevos productos de apoyo desde cero. “Cuando descubrimos las posibilidades de la impresión 3D, vimos que era una herramienta muy práctica que nos ofrecía infinidad de ventajas” explica Rosalía Mota, supervisora de la unidad.

“Podemos crear los productos de apoyo de forma más rápida, barata y personalizada. Además, las piezas son lavables, más ligeras y más agradables estéticamente. Y lo mejor es que, si se deterioran o se pierden después de que el paciente haya recibido el alta, puede volver a imprimirlas en cualquier lugar del mundo”.

Primeras piezas: mandos en U y soportes para cubiertos

Uno de los primeros objetos que han impreso son los mandos en U. “Muchos de nuestros pacientes conducen sus sillas eléctricas desde un joystick que manejan con la mano pero, por problemas motores, algunos necesitan que estén adaptados” cuenta Rosalía.

Hasta ese momento, el departamento utilizaba lo que llaman mando en “U”, que permite manejar el joystick con la mano en pronación. Cada uno de ellos eran elaborados artesanalmente por un técnico (lo que conllevaba una gran inversión de tiempo) y, aunque el resultado era práctico, era perecedero y difícil de reproducir una vez recibida el alta. A partir de ese mando, el equipo hizo un diseño en Tinkercad para poder imprimirlo y comenzar a usarlo.

mando en U con impresión 3D

Otro de los productos de apoyo es un soporte para cubiertos. “Una de las adaptaciones más comunes para la alimentación son los soportes para tenedores y cucharas, que permiten a los pacientes que no tienen prensión funcional en los dedos sujetar un cubierto y llevárselo a la boca sin dificultad” aclara Rosalía.

Hasta  ahora, usaban lo que denominan cincha multiusos, que era confeccionada en nylon y cosida por los auxiliares de enfermería. Esta cincha tenía varios inconvenientes: el personal debía dedicar una gran cantidad de tiempo a confeccionarla, los pacientes no podían ponérsela de forma independiente y no se podía limpiar con facilidad.

Decidieron buscar en el repositorio Thingiverse por si, gracias a la filosofía colaborativa, alguien había compartido un diseño equivalente. Y así fue.  “Los resultados han sido excelentes y en la mayoría de los casos hemos sustituido la cincha multiusos por la pieza impresa” comenta Rosalía.

El trabajo de las terapeutas ocupacionales del HNP no ha hecho más que empezar y ya están explorando otro tipo de útiles como férulas de reposo para posicionar las manos o piezas para usar el teclado del ordenador. “Las posibilidades son enormes: desde diseñar férulas que se adapten a las medidas antropométricas de cada paciente hasta diseñar productos de apoyo que no esten disponibles en el mercado y que hasta ahora no podíamos plantearnos su confección en la Unidad” cuenta Rosalía.