Cada vez son más los niños y niñas que utilizan teléfonos móviles o navegan por Internet a diario. Para que os hagáis una idea de hasta qué punto, ahí van algunos datos recogidos en la última Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares, publicada por el Instituto Nacional de Estadística a finales de 2017: un 88,8% de los niños de 10 años ya consulta la Red y un 25% tiene un smartphone. Y esas cifras crecen hasta suponer el 99,2% y el 94% cuando cumplen 15 años.

Inevitablemente, lo siguiente es pensar que es necesario tomar algunas precauciones para garantizar que realizan un uso seguro de estas herramientas. No queremos encontrarnos con que consultan contenidos no adecuados para su edad, se suscriben a servicios de pago sin permiso o pasan demasiadas horas ‘enganchados’ a sus pantallas, dejando de lado los deberes o jugar con sus amigos.

Toma el control

Por eso, son esenciales las aplicaciones de control parental, que permiten controlar lo que hacen con sus terminales en el día a día. Y la última en llegar es Family Link de Google, que por fin está disponible en España.

Google Family Link

Para utilizarla sólo hay que seguir unos sencillos pasos que establece la propia app, y que se resumen en crear una cuenta de correo electrónico para el menor y conectarse a su dispositivo que, eso sí, tiene que tener sistema operativo Android 7.0 o posterior. Una vez terminado el proceso… ¿qué podemos hacer con esta app gratuita?

  • Cada vez que el pequeño quiera descargarse una aplicación, recibimos un aviso para aprobar o bloquear la instalación.
  • Establece límites en el horario de uso y permite revisar con qué frecuencia se utilizan las distintas aplicaciones.
  • ¿No respetan las normas y horarios? Puedes ocultar apps que no deseas que utilicen o bloquear el dispositivo por completo si es momento de estudiar o irse a la cama.

¡Ah! Un detalle: permite vincular hasta seis dispositivos diferentes, que podrás controlar de forma individual.