Decía Andy Rooney: “La mayoría de nosotros no tendremos más de cinco o seis personas que nos recuerden. Los maestros tendrán miles de personas que les recordarán por el resto de sus vidas.”

Y así es. Muchos de nosotros hemos tenido la suerte de encontrar a un profesor -o quizá a más de uno- que ha marcado nuestra forma de ser, de pensar o de ver el mundo. Un maestro que nos ha inspirado para poner en marcha un proyecto, ha despertado nuestra curiosidad por un tema que resultó ser clave para nosotros o nos ha apoyado cuando más lo necesitábamos. En definitiva, ha influido en el rumbo que hemos tomado y en lo que hoy en día somos.

El filósofo y escritor Albert Camus recordaba con cariño y gratitud a su profesor Louis Germain cuando recibió el Premio Nobel de Literatura en 1957, tanto que llegó a enviarle una carta para transmitirle su agradecimiento:

Con motivo del Día del Profesor, queremos compartir con vosotros la experiencia de algunos compañeros de BQ que también recuerdan con afecto a algunos de sus profesores.

Andrea Calcagni, BQ Country Sales Manager Italia

“De mi profesora de Primaria tengo grabadas sus enseñanzas y su capacidad para transmitirnos, a pesar de ser tan pequeños, valores tan nobles como la perseverancia, la lealtad y la honestidad. También la importancia de ser amables, decididos y respetuosos, sin olvidar divertirnos por el camino. Han pasado muchos años, pero esta profesora sigue en mis pensamientos. Para mí, no sólo representa un bonito recuerdo, sino también un referente que me ha acompañado hasta ahora y lo seguirá haciendo durante toda mi vida.”

Meike Schirmeister, Localización y Marketing BQ Alemania

“Sus clases eran charlas magistrales de literatura, verdaderos ensayos literarios de un poeta y un maestro. Él me enseñó lo que significa nacer en un lugar y en un tiempo determinado y me hizo entender que formamos parte de una historia concreta y que debemos hacernos un sitio en ella. Que es posible que muchas veces puedas identificarte y valorar más lo ajeno, lo desconocido, lo que no entiendes, y que es ahí donde radica la innovación.  Me hizo sentir que me encontraba por primera vez con algo que ya conocía, pero que al mismo tiempo era completamente nuevo y, de alguna manera maravillosa, formaba ya parte de mí. Me inspiró de tal forma que sus enseñanzas han seguido vibrando más allá del aula, en todo mi camino.”

Álvaro Fernández-Villamil, Desarrollo de Producto en Asia

“Nunca olvidaré al profesor que me hizo amar la Física. Siempre con su bata blanca y su barba ligeramente cana, era exigente y siempre buscaba enseñarnos a pensar. Consiguió que me entusiasmara tanto por esta disciplina que, con 17 años y ya a las puertas de la universidad, le pregunté si en Telecomunicación se estudiaba Física. Después de reírse a gusto, me dijo: “¡pues claro, hombre! ¡Es una ingeniería!”. Y ahí comenzó una reacción en cadena: del colegio a la ETSI de Telecomunicación, de allí a BQ y de BQ Asia… ¡Y lo que queda!”

Luis Martín, BQ Educación

“Con siete u ocho años, entró en mi vida la profesora que me enseñó a amar la lectura. Ella leía mientras nosotros, sentados a su alrededor, la mirábamos ensimismados y sentíamos cómo los textos pasaban de ser sucesiones de palabras a cobrar vida como historias fascinantes. Al acabar, corríamos a casa a continuar el libro. En sus clases, hacíamos pequeñas investigaciones sobre el autor y su historia, comentábamos las tramas y nuestros personajes favoritos… Casi sin darme cuenta, leer dejó de ser una experiencia individual y solitaria: me había convertido en parte de una pequeña comunidad que compartía ideas y conocimiento. Desde entonces, es una pasión que nunca he abandonado.”

Rodrigo del Prado, Director General Adjunto

“A lo largo de mi vida he encontrado a muchos profesores que alimentaron mi curiosidad y pasión por descubrir y entender cómo funcionan las cosas. Sin duda, les debo en gran parte mi vocación y en lo que me he convertido. Siento un gran respeto y admiración por ellos y por la educación en general, porque es uno de los ingredientes básicos de lo que una persona acaba siendo y los profesores, los cocineros que tienen la capacidad de transformar esos elementos en algo valioso. Intento poner mi granito de arena para mejorar la educación, para que los niños de hoy estén mejor preparados para el futuro y recuerden estos años con el mismo cariño y agradecimiento con que lo hago yo ahora mismo.”