El smartphone es una parte fundamental de nuestra vida. En BQ somos creadores de tecnología, pero también usuarios y, como tal, entendemos lo importante que es que nuestro móvil nos acompañe siempre. Por eso, trabajamos en la fiabilidad y calidad de nuestros dispositivos para garantizar no sólo que funcionen perfectamente cuando llegan a tus manos, sino también para que se mantengan así el máximo tiempo posible.

Pero, ¿cómo trabaja el equipo de ingenieros para lograrlo?

Este es un proceso complejo que afecta a varias fases del diseño y desarrollo de cada producto y en BQ están implicados multitud de equipos técnicos, desde el de diseño o el de mecánica, pasando por el de hardware o software.

Control durante el diseño

La fase de diseño de un nuevo producto es una de las más importantes y en ella participan más de 170 ingenieros. Diseñar nuestros propios dispositivos nos permite controlar todos los aspectos: definir la estética del smartphone, elegir sus componentes y decidir cómo se integrarán.

Durante esta fase tenemos en cuenta las opiniones y preferencias de los usuarios, las experiencias previas y evaluamos las nuevas tecnologías que han llegado al sector para elegir, por ejemplo, el tipo pantalla, la carcasa, la cámara o la batería. Esta decisión no es baladí: qué componentes y cómo los situaremos en el cuerpo del móvil influirán directamente en la calidad del mismo.

Una vez hemos conseguido el primer prototipo del móvil, pasamos a la siguiente fase: probarlo.

Diseño y fidelidad en BQ

Control durante las pruebas

Las pruebas son fundamentales para asegurar que el dispositivo funciona perfectamente. Nunca llegará a tus manos un BQ cuyo diseño no haya sido probado exhaustivamente por un equipo experto. Los Aquaris pasan en nuestros laboratorios de Madrid por unas 2.000 comprobaciones de hardware, mecánica o software entre las que están:

  • Pruebas de golpes y caídas a diferentes alturas.
  • Pruebas de resistencia al polvo
  • Pruebas de resistencia a diferentes temperaturas
  • Pruebas de batería
  • Pruebas de uso de botones y conectores
  • Pruebas de conectividad (WiFi, redes móviles…)
  • Pruebas de experiencia de uso, de cámara y de audio.

Todos los resultados deben ser positivos para que el smartphone pase a la fase de producción o fabricación.

Control en el “manufacturing”

La elección correcta de los componentes y proveedores es esencial en el funcionamiento de un dispositivo electrónico. Más de 20 ingenieros trabajan exclusivamente en la relación con nuestros partners, controlando la calidad de los componentes y su proceso de fabricación con una cuidada metodología de análisis modal de fallos.

Control durante la producción

Revisar que todo funciona durante la producción de los terminales es clave para garantizar su fiabilidad. Por eso, supervisamos el proceso de fabricación de principio a fin para asegurarnos de que se realiza conforme a nuestros estrictos controles de calidad y según los procedimientos establecidos durante fases previas.

Utilizamos maquinaria líder en el sector, vigilamos cada aspecto del proceso y establecemos puntos de controles concretos en la línea de producción. También llevamos a cabo test que validan los dispositivos cada cierto número de unidades y, a través de los Quality Checks, probamos un porcentaje específico de smartphones antes de que salgan de la fábrica.

Estos controles en cada una de las fases de creación asegura la máxima calidad en todos nuestros productos. Un trabajo exhaustivo con un único objetivo: que tu Aquaris te acompañe durante muchos años.