Existe un género en la literatura que, aunque seamos adultos, nos sigue encantando: los libros infantiles.

Son historias que no solo deben leer los más pequeños, son cuentos con narraciones sencillas que utilizan la ironía y desarrollan argumentos que te harán reflexionar y con los que, seguro, disfrutará el niño que llevas dentro.

Sabemos que algún título imprescindible se queda fuera de esta lista, pero estos son los cinco que hemos elegido:

1. Donde viven los monstruos, Maurice Sendak

Donde viven los monstruos, Maurice Sendak

Un clásico de la literatura infantil que encanta a los adultos. Max es un niño que hace travesuras con su disfraz de lobo. Su madre le castiga y le llama “monstruo”. Enfadado, rabioso y solo en su cuarto, Max aparece en la tierra de los monstruos, donde llegará a ser, incluso, su rey.

El cuento de Sendak provocó una gran polémica cuando se publicó en 1963: en una época en las que las historias infantiles se centraban en intentar moralizar con lecciones, no se entendía un texto “más oscuro” que indagaba en aspectos como la soledad, la rabia o el miedo. Muy necesario tanto para niños como para sus padres.

2.  El Principito, Antoine de Saint-Exupéry

El Principito

Quizás sea uno de los cuentos más famosos del mundo y quizás, también, el que más controversias ha creado en cuanto a sus destinatarios: ¿niños o adultos? Lo cierto es que El Principito puede definirse como una pequeña novela para niños que encierra mensajes filosóficos destinados a los adultos.

Acompañado de los dibujos que también creó el propio autor, cuenta la historia de un piloto que se pierde en el desierto después de que su avión sufra una avería. Allí se encuentra con un niño de otro planeta, un pequeño príncipe que le contará interesantes historias y le hará reflexionar sobre todo lo que pierde el ser humano cuando crece y se hace mayor. Un libro repleto de frases para enmarcar.

3.  El Ponche de los Deseos, Michael Ende

El Ponche de los Deseos, Michael Ende

Belcebú Sarcasmo es un malvado mago que ha hecho un pacto satánico por el que está obligado a ejercer un número de maldades al año. Si no las cumple, le eliminarán. Para evitar que esto ocurra, prepara, junto con la bruja Tirania Vampir, un ponche para celebrar el año nuevo: con él, todos los deseos que se pidan antes de las doce se cumplirán, pero al revés. Por ejemplo, quien desee salud, enfermará. El gato de Belcebú y el cuervo de Tirania harán todo lo posible para evitar que esto ocurra y salvar, así, el mundo.

Sin ser una de las historias más famosas de Michael Ende (Momo, La historia interminable), El Ponche de los Deseos es un libro que merece la pena leer.

4.  Las Brujas, Roald Dahl

Las Brujas, Roald Dahl

Roahl Dahl cuenta la historia de un niño huérfano al que su abuela explica cómo reconocer a una bruja. Las brujas viven infiltradas entre los seres humanos y buscan destruir a los niños. Llevan peluca porque no tienen pelo, sus manos son en realidad garras (por eso nunca se quitan los guantes), les faltan los dedos de los pies y su saliva es azulada. Todas ellas se reúnen en una convención para trazar un plan con el que convertir a todos los niños en ratones, algo que el protagonista y su abuela tratarán de impedir.

Narración recomendable, irónica y muy divertida.

5.  Memorias de una gallina, Concha López Narváez

Memorias de una gallina, Concha López Narváez

La gallina Carolina no es como las demás: es profundamente inconformista y no acepta las normas establecidas solo porque otros le expliquen que son así. Se cambia el nombre, decide que quiere volar como un pájaro y pone en tela de juicio todo aquello que cree que no es justo.

La propia sinopsis ya dice mucho sobre por qué merece la pena leer este cuento, que también profundiza en aspectos como la amistad, la comprensión o el amor. Un libro que resalta los aspectos más positivos de la vida.